¿Qué le pasa al amor?

Como puede ser que con tanta investigación existente aun no podemos establecer la importancia del amor en nuestras vidas. Científicamente ya está comprobado, que una persona que se siente acompañada, amada en un proceso de dificultad, esto le beneficia a obtener mejor resultados e inclusive a que su cuerpo no lo interprete como una severa amenaza que pueda generar otros daños internos.

Aunque nunca podremos asumir la magnitud del dolor que una persona está experimentando, lo primero que se hace es juzgar o criticar, porque no se le escucha a las personas y sobre todo porque no les preguntamos, hace poco escuche esta historia, que deseo compartir y nos permitirá explorar, esa esencia del ser.

Dice así: Convoca el señor del mal en su malévolo palacio a una reunión con todos los enemigos del hombre porque él estaba decidido a destruirlo.

Lleva miles de años intentando borrarlo de la faz de la tierra, ha creado todo tipo de malos entendidos, mentiras y desavenencia, pero al final cuando ya parecía que lo había logrado, siempre aparecía él y lo corregía.

A veces con una simple sonrisa, otras como una mano amiga, o una palabra de consuelo, pero jamás le engaño. Detrás de todo ello se ocultaba el amor, así que enfurecido el señor del mal y prometió la mitad de su reino, a aquel que le entregue el cadáver del amor entre sus brazos.

En aquel momento se escucharon gritos y aullidos en el palacio, hasta que a golpe se abrió camino una figura que postrándose delante del señor del mal le dijo:

¡”Yo te traeré su cadáver, porque yo soy su enemigo natural. Yo soy el odio”!

Así se marchó, pero pues pasaron los años y nada que volvía. Hasta que un buen día regreso con las manos vacías diciendo: 

¡”No lo entiendo señor, he creado todo tipo de problemas, de disputas y conflictos y cuando al final creía que lo lograba siempre aparecía él y lo arreglado!

Tras el odio fueron a intentar la pereza, la rutina, la desconfianza y tambien la culpa. Todos los peores enemigos del hombre, sin embargo, todos ellos fracasaron.

El señor del mal, hundido en una profunda depresión, hasta que se abrió paso en la multitud una extraña figura con capa y sombrero que tapaba su rostro. Se acerca el señor del mal y le dice:

“Yo soy el único que te puede traer el cadáver del amor entre mis brazos”

El señor del mal lo trato con desprecio y humillación, ya que nadie lo había conseguido, así que echo de palacio a aquella figura.

Pasaron los años y de repente apareció en aquel tenebroso palacio y con el cadáver del amor entre sus brazos aquella figura que hace tiempo se había marchado. 

El señor del mal de un salto le ha felicitado y entregado la mitad de su reino por haberlo logrado. Embargándole la curiosidad le pregunta: ¿y tú quién eres?

Fue entonces cuando aquel personaje se quitó el sombrero y dijo algo que 

hizo temblar a todos los presentes: ¡Yo, soy el miedo!

 

 

Fíjense algo existen dimensiones del ser humano. Detrás de esta historia podemos observar como el amor prevalece ante todas las circunstancias pero muchas veces es el miedo que sentimos en lo profundo de nuestro corazón lo que puede ser capaz de apagar está emoción.

Nuestro núcleo la esencia de donde somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, esa consciencia que en esencia es puro amor. No aquel que da para recibir, sino el amor que da, porque solo sabe dar de forma incondicional.

Esa esencia, es lo que nos une a todos los demás, es la gran esperanza. Porque ninguno de nosotros, ni solos, ni juntos podremos resolver los problemas del mundo; sin embargo, a través del amor si podremos hacerlo.

Decía Runny: “La clave no está en encontrar el amor, si no en encontrar las barreras que impiden que el brille en nosotros”.

Tememos no ser suficientemente buenos, no ser comprendidos, no ser inteligentes, o no merecer ser amados. Saben que ocurre con los seres humanos cuando nos sentimos tan perdidos, tan solos tan confuso tampoco acosa.

Que de manera natural nuestro cerebro y nuestro cuerpo, hace que nos pongamos en modo supervivencia, porque nos sentimos en peligro. Y ¿qué pasa cuando uno toma un escudo para protegerse? Éste por lo general va acompañado de una espada.




Es esa sombra de aquello que tememos Ser, que no queremos reconocer ni aceptar. La que nos aleja de la esencia. Cómo va haber paz en el mundo cuando estamos tan divididos por dentro. Es difícil eliminar la oscuridad de una habitación, se trata de dejar que entre la luz.

La clave no es atacar o intentar eliminar la parte que no nos gusta, hay que romper las reglas que hacen que nuestra dimensión sea tan rígida y para ello debemos alimentar el espíritu.        

Para dejar como reflexión, te dejo esta frase que nada tiene que ver con el intelecto, pero si con las emociones y la fuerza del corazon,

“La salvación de nuestro mundo se encuentra en el corazón de las personas, en su humildad, responsabilidad y capacidad de reflexión”. Vaclav Havel

Te invito a que dejes tus comentarios y reflexión personal al leer este articulo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                             

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¿Qué le pasa al amor?

by Vanessa Rivas Tiempo de lectura 4 min
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