Un Mundo sin Quejas

Cambia la forma de ver las cosas, y las cosas que ves cambiarán la forma.

Si algo no te gusta – cámbialo.

Frases que retumban en mi cabeza, cada vez más la práctica va dirigiendo a mi mente justo hacia donde lo deseo, y cada vez me siento más conectada al arte de permitir, permitir que cada quien sea como es, piense como quiera pensar, que tome sus propias decisiones y actué según sus ideas. El hecho de que cada quien viva la vida a su manera nos coloca en un gran profundo estado de libertad, donde dejamos el control a un lado, y tomamos un camino de mayor paz mental.

Es común que nos digan: “Si algo no te gusta – cámbialo”. Yo en mi práctica diaria de “el arte de permitir”, me encontré con este ejercicio que me ha gustado, y debo confesar que por alguna razón por muy pequeña que sea aún no completo el reto de los 21 días, sin embargo desde la publicación de este post me comprometo a hacerlo hasta terminarlo y luego comentarles que tal me va. A pesar de que no es una práctica habitual en mi la queja, sé que puedo mejorar, siempre se puede mejorar, hasta dejar al mínimo el cotilleo.

Si no puedes hacerlo cambia tu actitud y NO TE QUEJES, lo único que ganamos de quejarnos es sentirnos cada vez peor y gastar energía.

Quejarnos se convirtió en una pandemia (si no es el clima, es el tránsito, la inseguridad, la salud, el dinero que no alcanza, etc). Cuando criticamos, nos quejamos o juzgamos algo o alguien, emitimos una energía discordante. Además, alimentamos aquello de lo que nos quejamos y lo hacemos más grande. Con la queja te conectas a energía, que te debilitan, haciéndote más vulnerable a enfermedades, conflictos sociales y carencias.  Por el contrario la GRATITUD conecta a mayor energía, en los niveles en que el poder personal se desarrolla.




En julio del 2006, Will Bowen propuso a su comunidad “El reto de 21 días” con el propósito de ayudar a eliminar cualquier rastro de queja o lamento y sus nocivas consecuencias para el individuo. Su propuesta fue simple: los participantes debían colocarse una pulsera morada con la leyenda: UN MUNDO SIN QUEJAS y mantenerse durante 21 días sin emitir ningún tipo de queja o crítica, ya sea:

*me duele la cabeza

*nada me está saliendo bien

Si durante este periodo los participantes emitían algún lamento debían cambiarse la pulsera de muñeca y volver a empezar, la mayoría de los participantes logró superar el reto, pero con un mínimo de 5 meses, un tiempo que evidencia la presencia de la cultura de la queja en nuestras vidas. Un reto que cambiará tu vida y la de tus semejantes. Te propongo asumir este reto de 21 días: 

– sin quejas

– sin críticas

– sin chismes,

Si lo logras, harías de tu vida un paraíso sin enfermedades. Tendrías:

– mejor ánimo

– menos dolores

– mayor autoestima

Serías una persona más feliz y armónica

¿Crees que puedes aceptar el reto?

Muchas personas que participaron en el reto, que decidieron no quejarse demasiado, se dieron cuenta de que lo hacían con un promedio de 20 veces al día.

, así como mantenerte observando tus pensamientos y palabras y cada vez que te descubres quejándote, expresa un agradecimiento a la vida, al trabajo, la salud o cualquier otra cosa que puedes agradecer de corazón… siempre tendrás algo para agradecer. Cada vez que emitas una queja tendrás que volver a empezar la cuenta de los días desde uno.

Pensar en una queja o crítica y no la digo, ¿También cuenta? Por suerte NO. Solo las palabras que salen de tu boca son las que cuentan en este caso. Quienes lo han logrado reconocen que no es para nada fácil, pero después de las 3 semanas o más que tardes en lograr la meta, dejas inclusive de criticar desde la mente.

No hay nada de malo en decirle al mesero que tu sopa está fría y que necesita ser calentada, si te ciñes a los hechos que son siempre neutrales.

¿Cómo te atreves a darme la sopa fría? Eso es quejarse.Ohm_VanessaRdeM

 ¡Adelante! acepta el reto que sí puedes y vive la GRATITUD como una experiencia que se siente
y asciende a un mayor nivel de conciencia y despertar, donde el panorama de la vida será más amplio y amable contigo. No hace falta que pongas una pulsera morada, utiliza lo que te resulte más cómodo. Una piedra en el bolsillo puede ser útil, yo por ejemplo usare mi pulsera favorita.

La importancia es darnos cuenta y al cambiar la pulsera de brazo nos permite tomar conciencia que hemos recaído en la queja. Y es cuando debemos cambiar de brazo la pulsera, o de bolsillo la piedra y comenzar nuevamente a contar 21 días.

¿Por qué 21 días?

, y como quejarnos es habitual para la mayoría de nosotros, nos tomará 21 días para dejar ese hábito y que aparezca uno nuevo: la GRATITUD. Quejarse no debe confundirse con la crítica constructiva a través de la cual le haces saber a alguien que ha y un error o que tiene alguna deficiencia de modo tal que puede mejorar. Y abstenerse de quejarse no necesariamente significa soportar malas conductas o actitudes.

¿Te únes al reto?  21 días sin quejarte. Si quieres, puedes

Espero tus comentarios, y compártelo, que mientras menos personas generen críticas, sin darse cuenta saldrán del malestar en el que se encuentran y el mundo a su alrededor se activará de forma positiva.

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Un Mundo sin Quejas

by Vanessa Rivas Tiempo de lectura 4 min
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